Milton Erickson y las Parejas


Milton Erickson

"El mapa del mundo de cada persona es tan único como su huella digital. No hay dos personas iguales. No hay dos personas que entiendan la misma frase de la misma manera. Entonces, cuando trates con gente, no intentes hacerlos encajar en tu concepto de lo que deberían ser. "

Milton H. Erickson

Fuente: http://detbe.com/2015/06/22/milton-erickson-atendiendo-parejas/

Jay Haley: Hemos partido del problema de cuando quieres ver a dos personas a la vez en lugar de una por vez. ¿Hay algo por lo que debas ver a dos personas juntas?

Erickson: Normalmente veo a las parejas en aquella otra habitación. Invariablemente pregunto a los dos: “¿Quién de los dos quiere hablarme primero, o lo queréis hacer juntos?“. Después observo sus comportamientos: los movimientos que hacen con el rostro y la cabeza. Si veo que se miran el uno al otro como diciendo: “¿No quieres entrar conmigo?“, los invito a venir juntos a mi estudio. Si el marido me lanza una ojeada terrible y apunta el dedo hacia su mujer, en un gesto elocuente que la señala como la única que debería entrar, yo la observo para ver si a su vez ella no está apuntando el dedo contra él. Si lo hace, los hago entrar juntos. Si en lugar de ello lo hace solo el marido, y la mujer da la impresión como de permanecer a la espera, la hago entrar primero a ella. A veces la iniciativa la toma el marido, diciendo por ejemplo: “Antes de que hable con mi mujer, me gustaría que me hiciese entrar a mi“. Otras veces es la mujer quien dice: “Antes de que vea a mi marido, me gustaría tener una conversación con usted”. Pero no siempre me atengo a sus deseos; puedo decir: “Está bien, pero para comprender mejor cómo están las cosas debo verles juntos durante unos 5 o 6 minutos, después veré separadamente a uno de los dos“. Lo hago porque, si discuten demasiado sobre quién debe entrar antes, o si tratan de controlar la situación, entonces cojo las riendas yo. Digo 5 o 6 minutos, a veces 3 o 4.

H: ¿Y respetas realmente estos límites de tiempo?

E: Sí. Puedo prolongar el coloquio durante unos 15 o 20 minutos, pero casi siempre no supero los 3 o 4. Es lo mejor. Después los hago salir de nuevo, y les hago repetir la elección tras los 3 o 4 minutos. Veréis, puedo decir 3 o 4 minutos o bien: “Veré a uno de los dos durante un par de minutos“, se pone siempre un límite preciso. Y se estabiliza el procedimiento a seguir.